Muchachos
que nunca fuisteis compañeros de mi vida,
adiós.
Que no seréis nunca compañeros de mi vida,
adiós.
Mano de viejo mancha
el cuerpo juvenil si intenta acariciarlo.
Con solitaria dignidad el viejo debe
pasar de largo junto a la tentación tardía.
Qué dulce hubiera sido
en vuestra compañía vivir un tiempo:
Bañarse juntos en aguas de una playa caliente,
compartir bebida y alimento en una mesa,
sonreír, conversar, pasearse
mirando cerca, en vuestros ojos, esa luz y esa música.
Adiós, adiós, compañeros imposibles.
juventud, divino tesoro, ya te vas para no volver... Y siempre con la sensación de que hemos dejado pasar el tren sin subirnos a él, a lo sumo agarrados al pescante...
ResponderEliminarSer joven me ha llevado casi toda la vida, decia Picasso
ResponderEliminarCuando estás borracho
ResponderEliminarte sientes muy macho.
Te comportas como
vulgar mamarracho.
Hay quienes piensan que poetas y novelistas no son sino un mal necesario para que exista la crítica. Y yo a veces pienso que tienen razón.
ResponderEliminar(JLGM)
El día que yo te quise
ResponderEliminarlo hice con esta advertencia:
que cuando me veas con otras
te lo tomes con paciencia.
A veces es necesario comer para que se abra el apetito.
ResponderEliminarA veces es necesario comer para que se abra el apetito.
ResponderEliminar
ResponderEliminar¡ Pobre del nadador que somorguja y bucea en ese mar salobre de la memoria !
(DÁMASO ALONSO)
ResponderEliminarSiempre queda fragancia en la mano que da rosas.
(proverbio cantonés)