Libros que compro
entre las extrañas lluvias
y el calor
de 1992
y que ya he leído
o que nunca leeré
libros para que lea mi hijo
la biblioteca de Lautaro
que deberá resistir
otras lluvias
y otros calores infernales
-Así pues, la consigna es ésta:
resistid queridos libritos
atravesad los días como caballeros medievales
y cuidad de mi hijo
en los años venideros
Las que se publican
ResponderEliminarno son grandes penas.
Las que quedan dentro
son las verdaderas.
Pobreza no es vileza.
ResponderEliminar
ResponderEliminar¿Hemos llegado
-llegado de verdad-
a alguna parte?
(CUQUI COVALEDA)
ResponderEliminarLas habladurías son como el carbón: si no pueden quemar, por lo menos ensucian.
(proverbio eslovaco)