viernes, 25 de abril de 2014

Tu propia voz (por Mary Oliver)


Un día supiste por fin

lo que tenías que hacer, y empezaste,

aunque a tu alrededor las voces

seguían gritando

sus malos consejos,

aunque toda la casa

empezó a temblar

y sentiste el antiguo tirón

en los tobillos.

“¡Arréglame la vida!”

gritaba cada voz.


Pero no paraste.
Sabías lo que tenías que hacer,

aunque el viento hurgaba

con sus dedos rígidos

en las bases mismas,

aunque su melancolía

fuese terrible. Ya era bastante

tarde, y una noche salvaje,

y la calle llena de ramas

caídas y de piedras.
Pero de a poco,

mientras dejabas las voces atrás,

las estrellas empezaron a arder

entre las sábanas de nubes,

y había una voz nueva,

que lentamente

reconociste como tu propia voz,

que te acompañaba

mientras te adentrabas más y más

en el mundo,

decidida a hacer

lo único que podías hacer, decidida a salvar

la única vida que podías salvar.

7 comentarios:

  1. ¡¡¡ Porque es tan difícil escribir uno su propio guión, en vez de recitar el papel que los demás te han asignado en la trama !!!

    ResponderEliminar

  2. La calle del después hace esquina con la plaza del nunca.

    (proverbio colombiano)

    ResponderEliminar
  3. El puritanismo no te impide pecar. Lo único que hace es impedir que lo disfrutes.

    (SALVADOR DE MADARIAGA)

    ResponderEliminar

  4. Abogado enredador, lo peor de lo peor.

    ResponderEliminar
  5. Abogado enredador, lo peor de lo peor.

    ResponderEliminar
  6. Las viejas coplas
    de inspirados poetas
    analfabetos.

    (CUQUI COVALEDA)

    ResponderEliminar
  7. Ya viene el afilador
    tocando su caramillo…
    ¡Ay, decidle, por favor,
    que afile pronto un cuchillo
    para que matar mi dolor!

    ResponderEliminar

¿Te gustó el poema seleccionado? ¿Crees que merece estar en zUmO dE pOeSíA?

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.