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sábado, 20 de junio de 2015

El cuchillo del tiempo (por Juan José Vélez)


Llegó esta mañana
con el viento hiriente de las alas primeras,
con la luz brillante que llamaba a mis párpados,
con las olas insomnes del mar,
del desierto agitado
que lame los muelles solitarios del alba.

Llegó. Y no hizo ruido.
No sé qué brisa de ojos ciegos
la coló por debajo de mi puerta
dejándola allí desnuda
como una paloma muerta y aún caliente,
expuesta en el suelo
con las alas plegadas, desvalida y dulce,
como luna vencida
por los rayos primeros que delatan la conciencia.

Era aún tibia en mis manos
y no me costó trabajo reconocerla.

Al abrirla sentí la respuesta del humo,
el cristal de la niebla, el cuchillo del tiempo,
lo que nota una momia al romperle el vendaje.

La carta que yo mismo
escribiera hace ya tantos años,
la que depositara con manos de deseo
en el buzón oscuro del destino,
estaba allí de repente, amarilla,
herida en las aristas
por la voz desvaída de un oráculo en sueños.

Me volví hacia el solar a llorar sobre el musgo.

2 comentarios:

F. (os pide ayuda) dijo...

Amigos de Zumo de Poesía, hacía tiempo que no hablaba con vosotros. Ya sabéis mis fintillas más o menos ocurrentes, mi fobias y mis filias, mis sarcasmos no siempre bien comprendidos... Pero hoy os escribo contrito y alicaído: una poeta amiga sevillana, de una poesía profunda y recatada, telúrica y sanguínea..., se ve arrojada al pozo de la desdicha más negra. Su marido, acuciado por la necesidad de llevar recursos económicos a casa (la pesadilla que viene sufriendo esa familia viene de años atrás), desesperado, enajenado, dolorido..., atracaba hace unos días -a cara descubierta- una sucursal bancaria de Sevilla, armado de una pistola de perdigones (inutilizada) y de un fingido maletín de explosivos. Los detalles de este hecho disparatado, reflejo de lo que la desesperación de quien se ve incapaz de ganar el sustento propio y el de de su familia, los podéis leer en enlace que os mando. Ahora está en prisión preventiva,
La historia de Sofía (que así se llama mi amiga poeta: Sofía Serra Giráldez) es la de una heroína de tragedia griega... Así la llamaba yo -medio en serio, medio en broma-: “Espiga cereal de la Hélade gloriosa”. Sí, Andrómaca rediviva. Pues tal parece que los dioses se hayan confabulado para sembrar de sal y de estériles guijarros el suelo que pisa desde su más temprana juventud (Sofía tiene ahora 52 años). Menuda, racial, impulsiva, despierta y talentosa, ve cómo un genio perverso se ensaña con ella y le incendia la mínima cosecha y le apedrea los frutales y le saliniza el pozo artesiano de su huerta. La desgracia no ahorra actos de presencia en su biografía.
Y ahora se halla en el trance angustioso de carecer de lo más imprescindible: ni siquiera tiene asegurado el alimento para ella y para su hijo, que preparaba unas oposiciones a abogado del estado y ahora ve frustrado ese empeño, con su padre en la cárcel y su madre totalmente indefensa y desasistida.
Sofía es una mujer digna; Sofía nunca baja la cabeza ni desvía la mirada... No sé que pensaría si supiese que os doy cuenta de su calamitosa situación con esta aridez y con semejante impudicia. Supongo que me comprendería.
Tiene desde hace unos años un blog “EL CUARTO CLARO” (Sofía Serra).
Os proporciono un enlace para que podáis leer de su propia letra la tragedia que vive esta mujer . Es un grito de socorro, de petición de amparo, de ayuda... Llega a suplicar que alguien le facilite un empleo, el más humilde, ella que es licenciada en Historia del Arte, poetisa, magnífica fotógrafa, maquetadora editorial., correctora de pruebas... Y, entretanto, que le ayudemos con algún dinero para poder salir de lo más hondo del pozo.


http://www.sofiaserra.com/2015/06/necesito-ayuda-urgente-por-favor.html?m=1


Espero vuestra justa comprensión y colaboración.Y que lo difundáis, por favor.
Un abrazo a todos.

Sofía Serra Giraldez dijo...

Una encuentra amigos que no sabe ni que existían.
Infinitas gracias por vuestra solidaridad.