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viernes, 1 de febrero de 2013

Matrimonio (por Gregory Corso)



¿Tendría que casarme? ¿Tendría que ser Bueno?

¿Sorprender a la chica de al lado con mi traje de terciopelo y mi capucha de Fausto?

No llevarla al cine sino al cementerio

hablarle de los baños de inmersión del hombre lobo y de clarinetes bifurcados

después desearla y besarla y todos los preliminares

y ella sin querer ir tan lejos y yo entendiendo por qué

diciéndole sin enojarme ¡Tienes que sentir! ¡Sentir es hermoso!

y en vez de eso tomarla en mis brazos y recostarla en una lápida vieja y torcida

y enamorarla toda la noche con las constelaciones del cielo



Cuando me presentara a los padres

enderezando la espalda

y por fin con el pelo bien peinado, estrangulado por una corbata,

me sentaría con las rodillas juntas en su sofá de tercer grado

y no preguntaría ¿Dónde está el baño?

De qué otro modo sentirme distinto del que soy,

casi siempre pensando en el jabón de Flash Gordon

Oh qué terrible debe ser para un hombre joven

sentarse delante de una familia que piensa

¡Nunca lo vimos! ¡Quiere a nuestra Mary Lou!

Después del té y las tortitas caseras preguntarían ¿Qué haces para vivir?

¿Tendría que decirles? ¿Les caería bien?

Dirían Está bien cásense, perdemos una hija

pero ganamos un hijo

¿Y entonces podría preguntar dónde está el baño?



¡Oh Dios, y la boda! Todos los familiares y amigos de ella

y nada más que un puñado de los míos desgreñados y barbudos

esperando para lanzarse sobre los tragos y la comida

¡Y el cura! Mirándome como si me masturbara

preguntando ¿Quiere a esta mujer como legítima esposa?

Y qué diría yo, temblando, diría ¡“Sin Hielo”!

Besaría a la novia con todos los cornudos palmeándome la espalda

¡Es toda tuya, chico! ¡je-je-je!

Y en sus ojos se vería pasar una luna de miel obscena



Después todo ese absurdo del arroz y latas ruidosas y zapatos

¡Las Cataratas del Niágara! ¡Hordas de nosotros!¡Maridos!¡Esposas!¡Flores!¡Bombones!

Todos entrando en tropel en hoteles acogedores

Todos yendo a hacer lo mismo esta noche

El conserje indiferente sabiendo lo que va a pasar

Los zombies del vestíbulo sabiéndolo

El que silba en el ascensor sabiéndolo

El botones que me guiña un ojo sabiéndolo

¡Todos sabiéndolo! ¡Casi estaría tentado de no hacer nada!

¡Me quedaría levantado toda la noche!¡Miraría a los ojos a ese conserje!

Gritándole: ¡Me niego a la luna de miel! ¡Me niego a la luna de miel!

corriendo desaforado entre las suites climatizadas

gritando ¡Panza de radio! ¡Pala de gato!

¡O me quedaría a vivir en Niágara para siempre! en una cueva oscura frente a las cataratas

Me sentaría ahí como el Mielero Loco urdiendo formas de romper matrimonios, un flagelo de bigamia un santo del divorcio



Pero tendría que casarme tendría que ser bueno

Qué lindo sería llegar a casa a ella

y sentarme junto al hogar y ella en la cocina

joven y preciosa con su delantal queriendo tener a mi bebé

y tan feliz conmigo que se le quemaría el asado

y vendría a mí llorando y yo me levantaría de mi sillón grande de papá

diciendo ¡Diente navideño! ¡Cerebros radiantes! ¡Manzana sorda!

¡Por Dios qué esposo sería! Sí, ¡tendría que casarme!
¡Hay tanto por hacer! como meterme en la casa del Sr. Jones tarde a la noche

y tapar sus palos de golf con libros noruegos de 1920

como colgar de la podadora un cuadro de Rimbaud

como pegar estampillas de Tannu Tuva en la cerca

cuando viniera la sra. Kindhead a recolectar para el Community Chest

agarrarla y decirle ¡Hay presagios desfavorables en el cielo!

y cuando el Intendente viniera a ganarse mi voto decirle

¡Cuándo va a parar la matanza de ballenas!

Y cuando viniera el lechero dejarle una nota en la botella

Polvo de pingüino, déjeme polvo de pingüino, quiero polvo de pingüino



Aunque me casara y viviera en Connecticut y nevara

y ella tuviese un bebé y yo estuviera insomne, agotado,

sin dormir durante noches, con la cabeza contra una ventana inmóvil, con el pasado detrás,

en la más común de las situaciones un hombre que tiembla

absorbido por las responsabilidades nada de ramita ni sopa de moneda romana

¡Oh lo que sería!

Seguro que le daría un Tácito de goma como chupete

como sonajero una bolsa de discos rotos de Bach

le clavaría De la Francescas con tachuelas por toda la cuna

le cosería el alfabeto griego en el babero

y le construiría un Partenón sin techo como corralito



No, dudo que yo fuera esa clase de padre

nada de campo, nada de nieve ni de ventana inmóvil

sino la ciudad de Nueva York caliente y olorosa

siete pisos por escalera, con cucarachas y ratas en las paredes

una esposa gorda y Reichiana gritándome sobre las patatas ¡Consigue un trabajo!

Y cinco mocosos con la nariz chorreando enamorados de Batman

Y los vecinos sin dientes y con el pelo electrizado

como esas multitudes de brujas del siglo 18

todos queriendo entrar a ver la tele

Y el dueño que quiere el alquiler

Supermercado Cruz Roja Gas & los Caballeros Eléctricos de Columbus

Imposible acostarse y soñar que nieva el Teléfono, estacionamiento fantasma

¡No! ¡No tendría que casarme y no me casaría jamás!

Pero me imagino si me casara con una mujer hermosa y sofisticada

alta y pálida que usara un vestido negro muy elegante y guantes largos negros

con una boquilla en una mano y un vaso de whisky en la otra

y viviéramos en un ático con una ventana enorme

desde la que pudiéramos ver toda Nueva York y todavía más lejos en días despejados

No no me puedo imaginar casado con ese sueño de preso



Ah pero ¿qué hay del amor? Me olvido del amor

no es que yo sea incapaz de amar

es solamente que veo al amor tan raro como andar con zapatos

Nunca quise casarme con una chica que fuese como mi madre

Ingrid Bergman siempre fue imposible

Y ahora debe haber alguna chica pero ya estará casada

Y los hombres no me gustan y

¡pero tiene que haber alguien!

Porque qué pasa si llego a los 60 y no estoy casado,

solo en una pensión con manchas de meado en los calzoncillos

¡y todos los demás están casados! ¡Todos en el universo casados menos yo!



Ah, sé muy bien que si hubiera una mujer posible como yo soy posible

el matrimonio sería posible

Como Ella en su lujo exótico y solitario esperando a su amante egipcio

así espero privado de 2000 años y del baño de la vida.

4 comentarios:

C dijo...

Una pasada , había leido otros de ël pero este me parece muy pop y muy autentico , una poesia fácil de leer que asombra por su originalidad y lo acertada que es . Gracias

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Encantad@s de haberte sido útil, amigo C.

Cide Hamete Benengeli dijo...

Sin ser pobres ni ser ricos
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones, ni pleitos;
ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién ni pascua dieron.
Con esta envidia que digo
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.

tERESA pANZA dijo...

Hombre casado, burro domado.