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viernes, 8 de abril de 2011

Demoliciones (por José María Cumbreño)

He vuelto a colocar en el armario
la ropa de invierno.

El frío es un animal transparente.
El hielo es sed endurecida.

La luz, al chocar contra una superficie
que no la absorbe, se refleja
o cambia de dirección.

Penélope no tejía y destejía:
tejía para destejer.

Los bolsillos de los abrigos
se comunican
con los inviernos anteriores.
El sonido metálico
de las perchas que se cuelgan
y se descuelgan de las barras.
Cambiar una cosa por otra.

Límites y progresiones.

La luz, al pasar del aire al agua,
se desvía.

El destinatario
ya no vive aquí.

Caminaba a oscuras por tu casa
(sabía dónde estaba todo)
sin golpearme contra los muebles.

Cambiar una cosa por otra.
Cambiar una casa por otra.
Mudanzas.
Mitad irse, mitad estar.

La ciudad separa su basura.
El plástico, el papel y el vidrio
(una tribu necesita símbolos)
se tiran en contenedores distintos.

La luz, a medida que la vidriera
iba filtrándola,
se convertía en palabra de Dios.

Recuperar, reemplazar, recobrar.

La forma del edificio
descansa en los materiales utilizados.

O una verdad
dicha una sola vez
o una mentira
contada muchas veces.

Los rascacielos construidos
después del incendio.
Las catedrales levantadas
en el solar donde antes
hubo otros templos.

Apuntalar, restaurar, reforzar.

Me he mirado en demasiados espejos.

Las empresas de demoliciones
ofrecen sus servicios
en las guías de teléfonos.

Crece la ciudad a costa
de alimentarse
de sus propios escombros.

Puede que vivir se reduzca a eso:
a doblar y desdoblar ropa,
a vaciar y llenar armarios.

Mitad irse, mitad estar.
Tejer para destejer.

Las fórmulas matemáticas
definen las proporciones de la utopía.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Los bolsillos de los abrigos se comunican con los inviernos anteriores. Bueno!: parece una greguería de Gómez de la Serna.

tERESA pANZA dijo...

Pones a un tonto en una vereda. La vereda se acaba y el tonto se queda.

ORáKULO dijo...

Duele más el miedo al dolor que el dolor mismo.

TóTUM REVOLùTUM dijo...

Cada pueblo es un estilo de lo humano.