cada día un poco de la mano se queda en las palancas,
los cabellos se incorporan a los engranajes, renacen
sus dientes en las roldanas, manivelas instigan
y después sorben sus músculos, la boca de la máquina
escupe brazos, piernas, grita su canción monótona,
el sudor lubrifica las poleas, hierve los surcos del tornillo
(ideas ahora son de acero, el sueño vive en el aluminio)
el día entero se consume en ese trueque;
gastada, la vida
en breve cruzará la ciudad deshecha en cien caballos,
en brasa, trocada por mil quinientas cilindradas
5 comentarios:
Karl Marx no emplea,
para encender la tele,
mando a distancia.
(CUQUI COVALEDA)
De la olla de san Francisco, comen cuatro y comen cinco.
Todo el que recuerda se equivoca de algún modo.
(CABALLERO BONALD)
A la guerra fui con brazos
y sin ellos vuelvo, madre.
Lo que más pena me da
es no poder abrazarte.
Yo no quiero decir cómo es ella. Si digo que es rubia se imaginarán una mujer rubia, pero no será ella. Ocurrirá como con el nombre: si digo que se llama Elsa se imaginarán cómo es el nombre Elsa; pero el nombre Elsa de ella es otro nombre Elsa. Ni siquiera podrían imaginarse cómo es una peinilla que ella se olvidó en mi casa; aunque yo dijera que tiene 26 dientes, el color, más aun, aunque hubieran visto otra igual, no podrían imaginarse cómo es precisamente, la peinilla que ella se olvidó en mi casa.
(FELISBERTO HERNÁNDEZ)
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