domingo, 10 de enero de 2016
Quería (por Shushanig Gourghenian)
Quería darte la bienvenida
dentro de mi alma como a un dios
perdido y agotado por el camino,
para oírte llamar a esta tu
casa.
Quería restringir
al ruiseñor a un solo
jardín. Y guardar sus cantos
de libertad para mí
sola.
Te quería aprisionado
en mi pecho como parte
del flujo de mi sangre,
del mecer de mis
huesos.
Quería que, cuando yo muera,
mi nombre fuese tallado
en el más duro de los monumentos:
tu corazón de
piedra.
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2 comentarios:
Al nido vuelven
-dio otra vuelta la Tierra-
las golondrinas.
(CUQUI COVALEDA)
Lo que no comprendemos no lo poseemos.
(GOETHE)
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