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sábado, 8 de diciembre de 2018

De qué trata (por Paal Brekke)



Como en un cine, pero sin
que yo mismo sepa cómo he llegado
aquí, y en mitad de la proyección
¿De qué trata? chist
¿Pero cómo se titula la película? chist
Y el acomodador enciende la linterna,
la dirige hacia mí, me escudriña
¿Por qué no se sienta? ¿Qué pasa
con estas maletas?
Son mías. Chist, me empuja
¿Está borracho? Estese
quieto, si no tendrá que marcharse

Y lejano está el recuerdo de que una vez
¿protesté? ¿no grité? pataleé
No recuerdo, sólo que tropiezo subiendo
la escalera con números que lucen
verdes hacia la Salida (roja)
y miedo. Desde la pantalla que está detrás de mí
voces metálicas gritan como a través de una trompetilla
susurran como si fueran cabrestantes chirriantes
y rodeado de unas tinieblas sepulcrales
sólo las cabezas, tan blancas
que apenas sobresalen sobre el respaldo de las butacas
y cuando les hablo
¡Chist! Échenle

Salgo de cabeza por la puerta
pero sólo para entrar en otro cine, idéntico
y la misma película
La están proyectando hacia delante o hacia atrás
Chist. Y el acomodador y todo se repite
otra vez, subir las escaleras
salir otra vez, pero siempre sólo para volver a entrar



3 comentarios:

Anónimo dijo...

cabrestante
De or. inc.; cf. occit. cabestran.
1. m. Torno de eje vertical que se emplea para mover grandes pesos por medio de una maroma o cable que se va arrollando en él a medida que gira.
2. m. Torno generalmente accionado por un motor y destinado a levantar y desplazar grandes pesos.

cajón desastre dijo...

Jamás vi una bestia salvaje
que fuera autocompasiva.
Un pequeño pájaro caerá congelado de una rama
sin haber tenido, jamás, que disculparse ante
sí mismo.

(LAWRENCE)

casa de citas dijo...

Hay que colocarse al lado del error para conducirlo hasta la verdad. Es decir, hay que descubrir la fuente del error, puesto que, en caso contrario, para nada sirve escuchar la verdad. Ésta no puede penetrar si otra cosa ha ocupado su lugar. Para convencer a alguien de la verdad, no basta con constatarla, sino que hay que encontrar el camino que lleva del error a la verdad.

(WITTGENSTEIN)