zUmO dE pOeSíA

zUmO dE pOeSíA
de todos los colores, de todos los sabores

ALEATORIUM: Saca un poema de nuestro almacén

Ver una entrada al azar

lunes, 30 de octubre de 2017

Pincha (por Rafael Baldaya)


Yo soy quien te defiende para que no te ataquen.
Son muchos los hervíboros que se te acercarían y tragarían enteros tu corola, tu cáliz...
O comerían las hojas del rosal.
Y sin hojas la planta, y tú con ella, moriríais enseguida.
Pero gracias a mí, sobre todo a mi punta que hiere donde toca, se hacen daño si muerden los tallos.
Y al pincharse y sentir que les duele, desisten de comerlos.
Por eso te respetan los conejos, las cabras, los ciervos, las ovejas...
Por eso no te ingieren como a otras hierbas, matas o arbustos indefensos.
Y debido a ello tú puedes brotar, abrir de par en par los pétalos, mostrar tu colorido, esparcir tu perfume.
Yo, Rosa, te defiendo de todos los peligros.
Yo soy quien te protege.
Yo: la dura, la gris, la servicial espina.


5 comentarios:

Pablo M dijo...

Siempre en la sombra, siempre fuera del enfoque visual, las espinas que nadie valora. Pero sin ellas no habría rosas en el mundo. Miremos las espinas con otros ojos. La espina (también) es bella.

Anónimo dijo...

Rosa con mayúscula y espina con minúscula. No debería ser así.

tERESA pANZA dijo...

Anchoa que no nada, acaba en la ensalada.

casa de citas dijo...

Ante la nieve todos somos niños, ante el amor todos somos niños, ante la muerte todos somos niños, la nieve es una niña con vestido blanco, una niña pequeña que da sus primeros pasos sobre la tierra.

(BOBIN)

Ignatius Reilly dijo...

A veces ocurre que, cuando el rosal silvestre florece, la maraña de espinas secas se cubre de milagros rosados. Me ocurrió hasta a mí...

(EDITH SÖDERGRAN)