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martes, 28 de febrero de 2012

Ahora que ya remonto (por Piedad Bonnett)

Ahora que ya remonto la mitad del camino de mi vida,
yo que siempre me apené de las gentes mayores,
yo, que soy eterna pues he muerto cien veces
de tedio, de agonía,
y que alargo mis brazos al sol en las mañanas
y me arrullo en las noches
y me canto canciones para espantar el miedo,
¿qué haré con esta sombra que comienza a vestirme
y a despojarme sin remordimientos?
¿Qué haré con el confuso y turbio río que no encuentra su mar,
con tanto día y tanto aniversario,
con tanta juventud a las espaldas,
si aún no he nacido, si aún hoy me cabe un mundo entero
en el costado izquierdo?

13 comentarios:

Tragikomedia dijo...

Morimos muchas veces a lo largo de la vida. Morimos de la niñez para nacer a la adolescencia. Morimos de la adolescencia para nacer a la madurez. Morimos de la madurez para nacer a la senectud. Y cuando morimos la siguiente vez, morimos para nacer a otra cosa, anque no sabemos bien a qué.

Anónimo dijo...

Hay la muerte repetitiva, pero nunca sabemos si estamos a mitad o final del camino, ser un muerto viviente es una realidad que te puede suceder por un ictus o un Alzeihmer o cualquier avatar, nuestra fragilidad es de porcelana
Chao, Lom

Manuel dijo...

TRANSPARENTE Y CRISTALINA
Has abandonado tu nada para completarla con silencio
Espero que te hayas ido sonriendo como un niño
Eras un luchador
Una musa adamascada de almizcle
Eras el desteñido sol , durante un programa de TV
El jardinero encontró tu cuerpo, endémico , flotando
Réquiem por un duro
Esa sonrisa , esa mirada de gordo sátiro
Lascivamente , saltó hacia arriba
Hacia el barro
resumen de la oda LA. Pensando en Brian Jones del gran Jim Morrison
Saludos

F. dijo...

Tragi, no des un salto tan brusco desde la adolescencia a la madurez: queda en medio el período más jugoso de la vida. Las novias que tuve habían doblado el cabo de la adolescencia cuando las achuchaba con frenesí: les quedaba mucho trecho para la madurez, que huele a flor marchita. He vivido noches tibias de verano que queman en el recuerdo como aldabón de la puerta del Consejo de Indias entre dedos de aposentado chapetón. A los veintitantos era, lejos la madurez, que de veras aposenta. Ojos claros, aunque no fuesen serenos, que captaban colores que nunca más han vuelto a ver esos otro míos de hoy, oscuros y con una esquirla de escepticismo clavada en la pupila.
No me escamotees la radiante juventud, Tragi de mis entretelas, que la madurez no la cubra con su plomizo baño de indecente realismo.
Por lo demás, te mando un beso juvenil.

Don Alonso al bachiller Sansón Kharrashkho dijo...

Sepa vuesa merced, mi buen bachiller Sansón Carrasco, que encuentro desmesura en las cautelas, cauciones y cortapisas que habéis dispuesto para franquear el paso a quienes osen lidiar en aqueste vuestro cercado de las letras. Hallo -digo- excesivo el temor de que haya malandrines, follones y gentes de mala catadura que cometan desafuero en esta vuestra casa y que, por mor de tal prevención, tronchéis de un bajonazo la frescura y la inmediatez de escribanos, vates, bardos, escribas y fariseos que aquí concurran. Pues es asaz desalentador ver la tinta fresca sobre el blanco papel, plegallo, ponerle el sello de lacre, y no alcanzar a leello sino cuando este comienza a amarillear. Algunos habrá que perezcan antes de que lean lo que en su día escribieron, y que sea su viuda la que goce de las bellas palabras y de los tiernos giros, sin poder agradecérselos a quiken ya no está entre los vivos...
Vivir en libertad tiene un precio. Yo daría por la mía un Perú y hasta los tesoros que lleva en la bodega el Nuestra Señora de Atrocha.
Aduanas, fuera.

el Bachiller Sansón Karrasko dijo...

Con cortapisas o sin ellas, siempre será para este blog un enorme lujo contar con las agudas, sensibles y certeras colaboraciones de don Alonso o de quien quiera que con ese pseudónimo o heterónimo, de tan rancio abolengo (1), se haga llamar.

(1) Rancio y abolengo siempre han de ir de la manita. Los abolengos siempre están rancios: nadie se los come antes de la fecha de caducidad.

LuisMi dijo...

don Alonso es un genio, un poeta, un pozo de creatividad. A veces se le va un pelín la olla, o se le cruza algún cablecillo, como a su tocayo Quijano, pero es lo propio de los genios, de los rapsodas y caballeros andantes como él. Nunca cuelgue las armas, don Alonso, y que por la manchega llanura se vuelva a ver la figura de Don Quijote pasar.

casa de citas dijo...

Aquéllos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.

(STEFAN ZWEIG)

Aldonza Lorenzo dijo...

El que habla por refranes es un saco de verdades.

Cide Hamete Benengeli dijo...


Si quieres casarte a gusto
busca, niña, un carbonero.
Así tendrás dos maridos:
uno blanco y otro negro.

TóTUM REVOLúTUM dijo...


Especialización. Cada vez sabemos más de menos. Terminaremos sabiendo todo de nada.

Dimes Y Diretes dijo...



Ser bisexual duplica las oportunidades de conseguir una cita el sábado por la noche.

(ALLEN)

ORáKULO dijo...

No todo en el desierto es desierto.