zUmO dE pOeSíA

zUmO dE pOeSíA
de todos los colores, de todos los sabores

ALEATORIUM: Saca un poema de nuestro almacén

Ver una entrada al azar

sábado, 24 de septiembre de 2011

Despojos de pupilas (por Miguel Labordeta)

Sed antigua abrasa mi corazón de lentitudes.
En música y llanto mi ubre roída de pastor.
Tumbas de aguas y sueño,
soledad, nube, mar.
Doncellas en flor, cementerio de estrellas,
cuadrúpedos hambrientos de paloma y de espiga,
en náusea y en fuga de amargos pobladores oscuros,
mineros desertores de la luz insaciable.
Cráteres de lluvia. Volcanes de tristeza y de hueso,
despojos de pupilas y hechizos desgajados.
«Me gustas como una muerte dulce...»
Arrebatado. Sido. Aurora y espanto de mí mismo.
Viejos valses con calavera de violín
en la cintura de capullo con sol ciego de ti.
«Pero me iré...
debo irme... pues el jardín no es leopardo aún
y tu caricia una onda vaga tan sola
en los suelos secretos del atardecer...»
Canes misteriosos devoran mi perdón.
Mi distancia se pierde en las columnas de tu abril jovencito.
Cero. Vorágine. Desistimiento.
Nueva generación de hormigas dulces cada agosto.
Viento y otoños por los puentes romanos derruidos.
Golpeo a puñetazos besos de miel y desesperanza
en pavesas radiantes de futuras abejas.
Veintisiete años agonizantes
sonríen largamente a lo lejos.
Buceo. Soles y órbitas indagando los cubos del olvido.
El misterio. Eso siempre.
El misterio a las doce en punto del día
y en su centro de asfalto
yo
impertérrito.

5 comentarios:

Cide Hamete Benengeli dijo...

En el principio eran dulces
las agüitas de la mar.
Hizo Dios Andalucía
y se volvieron salás.

casa de citas dijo...

Amo a la humanidad. Lo que, en cambio, no puedo soportar es la gente.

(SCHULTZ)

Cide Hamete Benengeli dijo...


Es porque los cantos gallan
y porque los ladros perran,
que tengo los pielos tesos
y hasta me piernan las tiemblas.

Aldonza Lorenzo dijo...


No hay mejor señal de agua que cuando llueve.

Círculo Cultural FARONI dijo...

Lo mínimo que puedes hacer por un hambriento es no comer delante de él.

(proverbio ucraniano)